Pequeñas acciones para cuidar tu corazón

Corazón

El corazón es el órgano muscular que se encarga de llevar la sangre a todos los demás órganos del cuerpo. ¡Es por esto que debemos cuidarlo!  Te compartimos algunas maneras de hacerlo. ¡Recuerda que pequeñas acciones producen grandes cambios!

‘Activa’ tu corazón con ejercicio: el cuerpo está hecho para moverse y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física es uno de los factores de riesgo de padecer enfermedades como cáncer, diabetes y de tipo cardiovascular.

Come cinco veces al día: así te aseguras que trabajen todos los órganos, tu metabolismo se activa, se disminuye la ansiedad y evitas exagerar en las porciones de comida que vas a tomar, aconseja Juan Carlos Santacruz, Director Ejecutivo de la Fundación Colombiana del Corazón – Corazones Responsables. Lo ideal es hacerlo en intervalos de tres horas.

Controla el consumo de azúcar, de sal y aumenta el de frutas, verduras y fibra: así aprenderás a elegir alimentos ricos en fibra, antioxidantes y grasas buenas. El Aceite Gourmet® Biocardis es naturalmente libre de colesterol.

Hidrátate diariamente: para tener equilibrio y balance metabólico necesitas tener suficiente líquido en tu cuerpo. Recuerda que la deshidratación afecta a las células y hace que nuestro cuerpo deba esforzarse más. Si sientes mareo o debilidad, toma un vaso de agua. En casos extremos, la deshidratación puede llevar a una baja de presión o incluso a que pierdas la conciencia, según un artículo de Harvard Health Publications. Puedes tomar agua en vaso u obtenerla de frutas y verduras que tengan un alto contenido de agua. El pepino cohombro y la sandía son buena opción.

Evita estar cerca del humo del cigarrillo, incluso el cigarrillo electrónico: el humo del tabaco facilita el desarrollo de cúmulos de grasa (ateromas) en las paredes de las arterias, además contribuye a elevar la tensión arterial y la frecuencia cardiaca, explica Santacruz.

Cuando hagas ejercicio o deporte lleva tu corazón a la frecuencia cardiaca ideal: identifícala con la siguiente fórmula: 220 – tu edad = frecuencia cardiaca máxima; el 75% de ese valor es la frecuencia cardíaca ideal. Otra manera de medirla es hablando cuando haces actividad física, si no puedes hacerlo, es posible que estés llegando al límite de tu frecuencia cardíaca.

No pases por alto el ayuno más largo del día: ¡el ‘des-ayuno’ es vital para el corazón! El cuerpo necesita combustible para iniciar bien el día y si no se da en las horas que corresponde, el cuerpo no se sentirá bien. Ten en cuenta que, si descansas entre 7 u 8 horas, ¡tu cuerpo lleva ese tiempo sin recibir alimento ni agua!

Conoce tus ‘números’ (tensión arterial, perfil lipídico, glicemia, índice de masa corporal, perímetro abdominal) para ello, es importante que te hagas examinar de un experto por lo menos una vez al año. De esta forma sabrás cómo estás y podrás prevenir la aparición de factores de riesgo que pueden llegar a enfermar tu corazón.

Intenta rodearte de gente y ambientes donde el cuidado sea una prioridad: así aprenderás hábitos positivos y podrás corregir aquellos que son negativos para tu vida.

A estos tips no olvides sumarle el descanso. Duerme entre 7 y 8 horas diarias, ya que tu mente y corazón lo necesitan. Y por supuesto, haz de cada acción un hábito. La Fundación Colombiana del Corazón, a través de su programa Corazones Responsables lidera diversas actividades para que te comprometas con el cuidado como estilo de vida. Visita su página y forma parte de la movilización social por el cuidado del corazón.

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Artículo desarrollado con la asesoría de Juan Carlos Santacruz, Director Ejecutivo de la Fundación Colombiana del Corazón – Corazones Responsables.