Las grasas hidrogenadas son la consecuencia de un proceso químico a las que son sometidas las grasas de origen vegetal.

Este proceso consiste en introducir hidrógeno cuando las grasas están a temperaturas altas para que pasen de estado líquido a sólido (Delgado Villanueva, 2020).

Las grasas hidrogenadas son solo uno de los tipos de grasas que existen (Mayo Clinic, 2020).

Aquí te contamos los otros tipos de grasas que puedes encontrar en los alimentos y cuáles son los efectos de consumir grasas hidrogenadas en tu organismo.

Grasas hidrogenadas: ¿qué son y cuáles son sus efectos?

¿Cuáles otros tipos de grasas existen además de las grasas hidrogenadas?

Para comenzar, es muy importante aclarar que no todas las grasas son iguales. Así como existen las grasas hidrogenadas, también existen las grasas parcialmente hidrogenadas, que son las que generan las grasas trans. ¡Estas son las que deberías evitar! (Cuídate Plus, s.f.).

Sin embargo, ten presente que tu cuerpo necesita de las grasas saludables que puedes integrar a tu día a día por medio del consumo del aceite vegetal (MedlinePlus, 2020).

¿Sabías que la grasa, en las cantidades y tipos apropiados, es fundamental para que tu organismo mantenga un buen estado de salud, obtenga energía y transporte ciertas vitaminas como la A, E, D y K? (Family Doctor, 2020).

Así pues, debes diferenciar las grasas hidrogenadas de los otros tipos de grasas saludables que existen para que consumas las que son recomendadas para tu salud. Estos son:

Monoinsaturadas

Se encuentran en alimentos naturales como nueces y aceites vegetales. Las grasas monoinsaturadas pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL, lo que permite reducir el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares y cardiopatías (MedlinePlus, 2020).

También disminuyen el riesgo de diabetes tipo 2 (Mayo Clinic, 2020).

Poliinsaturadas

Las grasas poliinsaturadas se encuentran en alimentos vegetales y animales como el salmón, nueces y semillas. Este tipo de grasas incluyen los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.

Ambas sustancias son esenciales para el crecimiento de las células y el funcionamiento del cerebro (MedlinePlus, 2020).

Saturadas

Las carnes rojas, la mantequilla, el queso, entre otros, son alimentos que están constituidos de este tipo de grasas (MedlinePlus, 2020).

El aceite de coco contiene grasas saturadas con MCT, unos ácidos grasos que el cuerpo usa como fuente rápida de energía y que pueden tener beneficios para el cerebro (Gunnars, 2020).

Efectos de las grasas hidrogenadas en tu salud

Cuando se consumen grasas hidrogenadas en exceso puede favorecer la acumulación de triglicéridos y colesterol. Esto está relacionado con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

De igual modo, pueden aumentar el riesgo de padecer diabetes y elevan la posibilidad de sufrir enfermedad metabólica (Pharma, s,f).

Entre otros efectos está su relación con la formación de arteriosclerosis, la depresión y el riesgo de muerte súbita (Mayo Clinic, 2020).

Por eso, lo que debes tener presente es que este tipo de grasa debes consumirla con moderación.

¿En qué alimentos se encuentran las grasas hidrogenadas?

Las grasas hidrogenadas y parcialmente hidrogenadas se pueden encontrar en productos como pasteles, galletas y tartas. Además, los alimentos congelados y la comida rápida en general son algunos alimentos donde se encuentran (FDA, 2015).

De ahí que sea necesario evitar el consumo de alimentos procesados y preferir aquellos que son frescos para evitar su consumo (MedlinePlus, 2020).

Las grasas hidrogenadas pueden ocasionar graves problemas para el organismo a corto y mediano plazo. Elige grasas saludables para tus comidas como la de los aceites vegetales. ¡Comienza ahora!

BIBLIOGRAFÍA.