Las semillas comestibles aportan muchos beneficios para el buen funcionamiento de tu organismo. La mayoría son ricas en proteínas de origen vegetal, grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, por lo que son fuente de energía (FAO, 2019).

También aportan fibra e importantes antioxidantes, vitaminas B, E y minerales como calcio, fósforo, potasio y hierro (FAO, 2019).

Son fundamentales para la nutrición. Gracias a su aporte de fibra, favorecen tu salud intestinal. También puedes contribuir a la reducción de azúcar en la sangre, presión arterial y colesterol, así como a favorecer la prevención de enfermedades crónicas si consumes estos alimentos energéticos (Cabrera, 2020).

A continuación, te presentamos siete semillas comestibles que puedes incluir en tu dieta de diferentes formas.

Semillas comestibles que aportan energía a tu vida

1. Semillas comestibles de lino

Las semillas de lino son ricas en fibra y ácidos grasos omega 3. También contienen antioxidantes como los lignanos, que contribuyen a la prevención de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

Gracias a sus propiedades nutricionales, ayudan a reducir el colesterol LDL de la sangre, así como a mejorar tu salud digestiva y el estreñimiento (Mayo Clinic, 2019).

2. Semillas comestibles de chía

Las semillas de chía proporcionan importantes cantidades de nutrientes en pocas calorías. Son ricas en fibra y contienen altas cantidades de ácidos grasos esenciales omega 3 y 6, que contribuyen a mejorar la presión alta.

Además, aportan antioxidantes que ayudan a prevenir el daño celular en tu organismo (Medline Plus, 2018).

3. Semillas comestibles de girasol

Las semillas de girasol contienen proteínas, grasas monoinsaturadas y ácidos grasos omega 6. Este tipo de grasas y omegas pueden ayudar a reducir el colesterol LDL, cuando se acompaña de una dieta balanceada y baja en grasa saturada.

Son fuente de fibra y minerales como magnesio y manganeso, además de vitamina E; esta última está presente en importantes cantidades en el aceite de girasol (Robertson, 2017).

Según los Institutos Nacionales de Salud (2020), las semillas comestibles de girasol y el aceite elaborado a partir de ellas son de las fuentes naturales más ricas de vitamina E.

Este nutriente actúa como antioxidante y ayuda a proteger las células del daño oxidativo.

4. Semillas comestibles de sésamo

Las semillas de sésamo cuentan con un alto contenido de nutrientes, como fibra, grasas saludables y proteínas. Son una de las fuentes dietéticas de lignanos más conocida, por lo que ayudan a reducir el estrés oxidativo.

También son ricas en calcio, caroteno, hierro y vitaminas B. Son semillas de diversos colores que constituyen un alimento nutritivo (FAO, s.f.).

5. Semillas comestibles de auyama

Las semillas comestibles de auyama son una rica fuente de proteínas, ácidos grasos poliinsaturados omega 3, fibra, vitaminas antioxidantes como A y E, y minerales como hierro, magnesio, selenio y zinc.

Son semillas que ayudan en casos de hipertensión, favorecen la salud intestinal y contribuyen al buen funcionamiento del cerebro y el corazón (Zanin, 2020).

6. Semillas comestibles de cáñamo

Las semillas de cáñamo son una de las principales fuentes de proteínas completas de origen vegetal. Es decir, contienen todos los aminoácidos esenciales que tu cuerpo necesita.

También son excelente fuentes de fibra y grasas insaturadas, vitamina B1 y minerales como magnesio y zinc. Incluirlas en tu dieta diaria en forma de aceite puede ser beneficioso para tu salud (Robertson, 2017).

7. Semillas comestibles de amapola

Las semillas de amapola, que vienen de la flor con este nombre, son ricas en fibra y minerales como calcio y manganeso, importantes para la salud ósea y la coagulación sanguínea.

Además, son fuente de ácidos grasos omega 3, 6 y 9, unos tipos de grasas que, consumidos en proporciones adecuadas, se asocian con una mejor salud general y un menor riesgo de enfermedad cardíaca (Petre, 2020).

 

Como recomendación final, recuerda que muchos aceites vegetales se extraen de semillas. Tal es el caso del mencionado aceite de girasol, el aceite de sésamo y el aceite de canola.

Así que una forma de consumirlas es incorporando estos aceites en tus preparaciones.

Todas estas semillas comestibles son fundamentales para mantener una buena y equilibrada alimentación. Son alimentos nutritivos, ricos en grasas saludables, que pueden ayudar a mejorar tu salud.

Lo mejor es que puedes incluirlas en muchas de tus preparaciones diarias. ¡Empieza hoy!