Las tendencias por llevar una vida más saludable han hecho que revaluemos nuestros hábitos alimenticios. Así, se ha logrado que modifiquemos nuestra dieta, añadiendo más frutas, verduras y agua. A su vez, dejamos de lado alimentos que hasta el momento era tradicionales en nuestras comidas: harinas, granos, carnes rojas y aceite.

Este último ha sido uno de los alimentos que más hemos alejado de nuestra vida porque lo asociamos a las grasas.

Pasamos de comidas ricas en fritos, a hornear, cocinar en agua o preparar a la parrilla. Pero ¿es verdad que el aceite no es beneficiosos para la salud?

Es un mito, al igual que muchos otros que se han creado alrededor del aceite de cocina. Al contrario de lo que se pueda pensar, el aceite es un ingrediente indispensable para una alimentación balanceada y para el arte culinario.

Así como las grasas son un elemento vital para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

Grasas: ¿malas o buenas?

La grasa es  un macronutriente, al igual que las proteínas y los carbohidratos, pues aporta calorías, pero además porque juega un rol fundamental en el cuerpo humano.

Otros de sus rolos en el  cuerpo humano son el aporte de energía y regular la temperatura. Además, son el principal constituyente de las membranas celulares de las células que componen nuestro organismo. También es un vehículo de hormonas y vitaminas que son aprovechadas por nuestro cuerpo.

Una dieta balanceada debe estar compuesta de manera que cerca del 55% al 60% de la energía provenga de hidratos de carbón. Un 30% a 35% proceda de grasas, y el 10% o 15% restante de proteínas.

Mitos y verdades sobre el aceite

En este orden de ideas, una dieta sana debe tener grasa por múltiples e importantes motivos. A continuación, verás la razón científica por la que debes incluir el aceite como parte fundamental de tu dieta.

Te presentamos cuáles son los mitos más comunes alrededor de este producto, qué datos son verdad y cuáles no.

Mitos y verdades sobre el aceite de cocina

Mito #1. El aceite solo genera grasa y tejido adiposo malo

Falso. Los ácidos grasos Omega-3 y Omega-6, son componentes de las grasas, y son esenciales para vivir. Es decir, se deben aportar a nuestra alimentación, ya que nuestro organismo no puede sintetizarlos.

Dichos ácidos grasos, como el ácido linolénico realizan acciones vitales. No olvidemos que las grasas hacen parte de nuestra estructura corporal. Un ejemplo son las membranas de las células.

Es bueno aclarar que el tejido adiposo malo (o lo que comúnmente llamamos  grasa), se genera por el consumo excesivo de calorías provenientes de cualquier alimento.

Pues, esta es la forma en que el cuerpo hace una reserva de las calorías que sobran.

Mito #2: Suprimir el aceite de la dieta es lo mejor

De nuevo, falso. El aceite aporta un contenido graso muy importante. Dicho aporte debe estar entre el 30% y 35% de nuestra dieta. En ningún caso una dieta con 0% de grasa es conveniente.

Al contrario, un déficit de grasa no permitiría absorber vitaminas esenciales como la vitamina D, A, K y E. Esto provocaría una serie de trastornos asociados a la falta de estos elementos, que podría conllevar a enfermedades graves.

Además, el déficit absoluto de grasa haría que unas hormonas tengan impedimentos para sintetizarse; o, que el cuerpo tenga inconvenientes para sintetizar sales como las biliares.

Mito #3: El Aceite reemplaza el agua de los alimentos

Es verdad. Cuando fritas alimentos en aceite, parte del agua que contienen es remplazada por moléculas de aceite.

El agua contenida naturalmente en los alimentos sale de éste en forma de vapor, creando caminos, o espacios que luego son reemplazados por el aceite.

La mayor absorción de grasa se da cuando las condiciones de temperatura son muy bajas y el alimento a freír se encuentra afectado en su estructura.

La cantidad de absorción  del aceite puede variar desde el 6% hasta el 40%.Existen muchos factores que ayudan o cambian esta absorción, entre ellos la temperatura, el tiempo y composición de los alimentos.

Cabe añadir que los tratamientos que se hagan antes y después de la fritura también inciden.

Mito #4: Es mejor no comer nada frito

Esto es falso. Así lo afirma un estudio que comprobó que no hay relación probada entre consumir alimentos fritos y tener riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Además, como vimos en el mito anterior, es verdad que el aceite reemplaza parte del agua que pierden los alimentos al fritarse.

No obstante, no significa que haya que sacar los fritos de nuestra dieta. Esta ha sido una afirmación sin bases científicas, pero muy divulgada en todo el mundo.

Freír es una forma de cocción que aporta más energía. Es decir, genera muchas más calorías que asar o hervir.

Ya que ese mayor aporte calórico se debe a que naturalmente las grasas aportan mayor energía que las proteínas y carbohidratos. Pero eso no es un indicador para dejar de hacerlo, pues no es dañino.

Lo importante en estos casos es que el aceite sea el adecuado, y la fritura se realice correctamente. ¿Esto qué quiere decir? Debes utilizar el mejor aceite disponible, no mezclar aceites, ni dejarlos quemar.

Tampoco calentando el aceite de forma excesiva y no se debe reutilizar, para así evitar alterar sus propiedades y sus nutrientes.

Ten en cuenta que los alimentos fritos aportan más calorías, por lo que es recomendable consumirlos de forma moderada. Todo en exceso es malo.

Cuántas grasas vegetales se pueden consumir

A pesar de ser una gran fuente de calorías y vitaminas, es bueno saber que las grasas vegetales no se puedan consumir ilimitadamente.

Existen algunas grasas vegetales, utilizadas sobre todo en la elaboración de productos de panadería, que pueden aportar ácidos grasos que en exceso no serían tan buenos.

Por otro lado, las mejores grasas son aquellas que vienen de aceites vegetales provenientes de semillas como la oliva, el girasol y la canola. Estas aportan un mayor número de grasas poliinsaturadas.

Pero hay que conocer que no todas las grasas vegetales son perfectas. Se debe tener en cuenta qué grasa específicamente se va a consumir.

Como recomendación final, ten en cuenta que el aceite, incluso crudo, aporta una gran cantidad de calorías. Sin importar su origen, 100 mililitros pueden generar alrededor de 900 calorías.

Así que, aunque su consumo es beneficioso, es necesario no excederse.

Aceite y dieta

Los aceites y las grasas son esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo y el cerebro. Tanto así que la grasa es vital para los bebés y niños en temprana edad.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO, estos son indispensables en la dieta infantil. Puesto que, aseguran un buen aporte de energía.

Es por ello que no debes creer en mitos o leyendas acerca de las grasas y el aceite.

Por el contrario, siempre que quieras mejorar tu calidad de vida, recurre a un profesional de la salud que te ayude a crear una dieta adecuada para ti.