La milanesa es un plato de origen italiano que ha conquistado corazones alrededor del mundo durante generaciones. Aprende con nosotros cuáles son las claves para fritarla de la mejor manera y compartir este clásico de la cocina internacional con los que más quieres.

Una milanesa tradicional es un corte delgado de carne de res apanado. Por supuesto, el tiempo ha traído distintas variaciones de la receta original. Las hay de pollo, cerdo y hasta vegetarianas.

Milanesa: secretos para fritarla a la perfección

El aceite adecuado para fritar una milanesa

Ten en cuenta los siguientes aspectos del aceite y el proceso de freír para lograr una milanesa perfecta:

    • El mejor tipo de aceite para fritar es el de oliva, ya que es estable a altas temperaturas. Esto implica una descomposición reducida del aceite y, por consiguiente, una menor producción de sustancias adversas. El aceite de girasol también es una opción adecuada. Ambos tienen aromas y sabores neutros, de modo que no cambian el gusto de los alimentos (Harwicz, 2017).
    • La temperatura ideal para freír son 180°C (Comer, 2016). Esto permite dorar el exterior y cocinar el interior. Además, evita que la comida se impregne de aceite (Harwicz, 2017). Si no cuentas con un termómetro de cocina, corta un pedacito de la preparación y ponla en el aceite para probar. Si está suficientemente caliente, debería flotar y burbujear moderadamente (Clarín Gourmet, 2020).
    • Fritar una milanesa requiere de una cantidad abundante de aceite. Lo más recomendable es que esté sumergida para lograr una cocción uniforme y veloz. Así no quedará llena de aceite por permanecer mucho tiempo en el sartén (Harwicz, 2017).
    • No mezcles aceites, ya que cada tipo tiene un punto de humeo distinto. Tampoco agregues aceite nuevo al que ya tienes en el sartén, ya que se quemará después que el original (Harwicz, 2017). Es recomendable evitar esta situación, ya que promueve la oxidación de la mezcla (Esquivel Ramírez, et. al., 2014).
    • Filtra el aceite entre usos (Comer, 2016). Así eliminas residuos que pueden quemarse en la reutilización y afectar el sabor de la preparación. No lo uses de nuevo más de dos veces (Harwicz, 2017).
    • No tapes la milanesa cuando termines de fritarla, pues se ablandará (Comer, 2016). Este plato se disfruta mejor cuando es crocante.
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Características de la milanesa ideal

Hay algunos aspectos que vale la pena cuidar para preparar una milanesa inolvidable:

Grosor de la milanesa

Típicamente, un filete para este plato debe medir entre medio y un centímetro. Así será más fácil de freír sin perder su sabor. Es recomendable que lo maceres para alcanzar el grosor ideal, o si el trozo tiene nervios o tejido graso (Clarín Gourmet, 2020).

Los cortes de res más utilizados por su consistencia, sabor y rendimiento son: peceto, nalga, bola de lomo y cuadrada (Litvin, 2019). Por su parte, el de pollo más apropiado para este plato es la pechuga (Bien Casero, s.f.). En el caso del cerdo, el mejor filete para milanesa sale del lomo o la pierna (Pork Es Sabor, s.f.). Es el caso de la famosa chuleta valluna: una de las más populares comidas típicas de Colombia.

Apanado de calidad

Apanar una milanesa consta de un par de pasos. Comienza con un filete lo más seco posible. Si lo descongelas, asegúrate de eliminar cualquier exceso de líquido, ya que la humedad puede hacer que el apanado no se adhiera correctamente (Litvin, 2019). 

Cubre ligeramente el corte con harina de trigo tamizada o cernida para evitar acumulaciones. Luego, sumérgelo en una mezcla homogénea de huevos batidos. Deja escurrir el excedente antes de avanzar, ya que puede formar grumos sobre el producto final (Litvin, 2019). 

A continuación, cubre el filete con pan rallado. Este debe tener una consistencia pareja. Para lograrlo, tamízalo con un colador antes de utilizarlo. Puedes agregar hierbas frescas molidas para darle más sabor al plato (Clarín Gourmet, 2020). Presiona el apanado sobre cada trozo para que se adhiera mejor (Litvin, 2019).

Secretos de un gran sabor

Experimenta con tus condimentos predilectos para crear un buen adobo. Tradicionalmente se agrega ajo, sal, pimienta, perejil y orégano al batido de huevo. También puedes marinar la proteína unas horas en esta mezcla antes de preparar el plato (Clarín Gourmet, 2020).  

Otras opciones de marinado de carne de res previo a la mezcla de huevo son vinagre y vino blanco (Clarín Gourmet, 2020). 

Para el caso del pollo, puedes usar salsa de soya y jugo de limón. El cerdo se marina mejor con elementos frutales, como jugo de naranja o sidra de manzana (Bonilla, 2017). Sea cual sea tu elección, no olvides guardar los cortes en la nevera para conservar su frescura.

Como ves, la milanesa es un plato muy versátil una vez que dominas su preparación. Anímate a explorar nuevos sabores y combinaciones para deleitar a los que más quieres.